lunes, 22 de junio de 2009




Vivimos en un mundo subterraneo, de gusanos naranjas, de gente que no mira gente y camina a prisa. De gente vendiendo cualquier cosa, gritando, otros cuantos abstraídos del mundo.
Es un lugar libre, como la calle, pero distribuído como secreto a voces, mujeres adelante, gays y transexuales hasta atrás, punks en el vagón siguiente y todos se encuentran y de vez en cuando se reconocen.
Lugar de acoso, lugar de ligue, lugar de historias infinitas que bajan y suben diariamente más de 12 horas al día, que cuenta las historias tuyas, de tu vecino, de tu sobrino, historias de todos de nuestra gente.

No hay comentarios: